Una conferencia enfocada en la cultura del descarte, en torno a la cual cada año se echan a la basura más de 1.300 toneladas (una tonelada equivale a mil kilos) de alimentos en todo el mundo, comenzó este 11 de noviembre de 2019 en el Vaticano.

Los objetivos puntuales de esta conferencia son tres:

*Compartir la evidencia científica más reciente sobre cómo reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos y, por lo tanto, contribuir a la seguridad alimentaria mundial. *Proporcionar recomendaciones para una acción global y nacional ampliada por ciudadanos, corporaciones, gobiernos y organizaciones internacionales y *Ampliar la alianza de actores para un impacto más significativo.

Al respecto, el Papa Francisco advirtió sobre la necesidad de corregir “la trayectoria y el funcionamiento de la economía mundial», cuyo modelo “está conduciendo a la destrucción del medio ambiente debido a la apatía, la búsqueda imprudente de ganancias, la fe excesiva en la tecnología y la miopía política”, según se cita en la encíclica Laudato Si.

Según el Ministerio de Agricultura de Chile, en el país sureño desperdiciamos 3 mil 700 millones de kilos de alimentos cada año. Además del hambre que esta comida podría evitarle a miles de personas, cada chileno ahorraría hasta 200 mil pesos anuales si corrigiéramos algunos hábitos de consumo.